Generalmente los sistemas de control se componen de un dispositivo de entrada, una unidad de control y un dispositivo de salida.
El dispositivo de entrada suele ser un sensor que detecta las condiciones del entorno.
Cuando se detectan las variaciones en el entorno, se producen pequeñas variaciones en el sensor que se transforman en señales eléctricas. Esta señal eléctrica se amplifica, y se introduce en un circuito electrónico o en un sistema de control por ordenador para que se produzca una acción de control sobre los actuadores, como arrancar y parar, o encender y apagar una luz.
En el lazo abierto el proceso se desarrolla en diferentes fases sin comprobar el objetivo se ha alcanzado satisfactoriamente.
En el lazo cerrado el sistema es realimentado.
Lazo Abierto Lazo cerrado

No hay comentarios:
Publicar un comentario